Es un orgullo poder publicar esta noticia, ya que científicos e ingenieros argentinos terminaron de fabricar el primer tomógrafo PET (tomografía por emisión de positrones).

Los especialistas, forman parte del grupo de Sistemas Digitales y Robótica del Centro Atómico Ezeiza de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

El equipo funcionará en una sala especialmente acondicionada que pertenece a la UBA, dentro del Htal. De Clínicas José de San Martín de la Ciudad de Buenos Aires.

Este, permitirá obtener imágenes anatómicas y funcionales del cuerpo humano, en forma NO invasiva.  Y según el comunicado de CNEA, proporcionará un diagnóstico mucho maspresiso sobre enfermedades oncológicas, cardiológicas y trastornos  cerebrales.

Este tomógrafo cuenta con varias características distintivas.  Funciona de manera analámbrica y con un consumo de 12 voltios, lo que permite utilizar baterías con menor impacto ambiental.

Además puede operar con dos de sus seis componentes principales, lo que facilita que el equipo sea reparado sin interrupciones y puede seguir brindando el servicio a los pacientes, precisa la CNEA en el texto publicado por su Web Oficial.

El proyecto fue financiado con recursos del tesoro nacional inicialmente.  Contó con el aporte del Organismo Internacional de Energia Atómica (OIEA).

En la actualidad sólo tres empresas lo comercializan en todo el mundo.  Su valor de mercado es superior a U$S 1 millón.

¿Para que sirve el PET?

Es un estudio de alta complejidad que permite obtener imágenes anatómicas y funcionales del cuerpo humano, brindándonos un diagnóstico de ciertas enfermedades como cáncer, problemas cardíacos y trastornos cerebrales.

La tomografía por emisión de positrones más conocida como PET por sus siglas en inglés, es un examen que permite obtener imágenes de alta resolución de los órganos y tejidos del cuerpo humano.

A partir de una sustancia radioactiva (conocida como Marcador) con el fin de detectar una patología o una lesión.

A diferencia de otros estudios complejos como la resonancia magnética y la tomografía computarizada, en un PET, detecta la actividad metabólica de las células y muestra como están funcionando los órganos y tejidos.  Esto permite la detección temprana de procesos patológicos, inclusive antes que se manifiesten los primeros síntomas de la enfermedad.