Parte del complejo que sirvió como sede al Patronato de la Infancia (Padelai) en San Telmo volvió a abrir sus puertas, pero esta vez reconvertido en las oficinas de la comuna 1. La esquina de Balcarce y Humberto I dejó de ser ese lugar sombrío que en las últimas décadas sobresalía con tristeza en el barrio, y se transformó en un centro de atención al público en el que pueden realizarse distintos trámites.

Para conservar el valor patrimonial del histórico edificio que alguna vez funcionó como hospital, la obra conservó la fachada original y parte de la estructura interna. Se pusieron en valor las fuentes y la escalinata imperial que lo rodea. Por tratarse de un inmueble protegido, diseñado a fines del siglo XIX, los trabajos fueron consensuados con la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico de la Ciudad, indicaron desde el gobierno porteño. Se invirtieron $42 millones.

Desde ayer, los vecinos pueden iniciar gestiones por infracciones, rentas, licencias de conducir y relacionadas con el Registro Civil; también podrán asistir a reuniones comunales y a mediaciones. «Recuperamos el lugar para darle un mejor servicio a la gente», dijo el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, en la reapertura del espacio.

Un año atrás, cuando se anunciaba la puesta en valor del centenario edificio, tras un desalojo acordado con quienes lo habían ocupado, la Ciudad había informado que una posibilidad era que se mudara allí el Ministerio de Cultura porteño y que, además, se contemplaba la creación de un polo cultural que permitiría la integración con el barrio. Finalmente se decidió mudar la sede de la comuna 1 -integrada por los barrios de Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, San Telmo, Monserrat y Constitución- para mejorar la atención de la gente.

Agregó que la obra en el predio del ex-Padelai continuará con otras dos etapas. La próxima será la creación de una plaza donde se podrían realizar actividades culturales; en tanto, la tercera etapa consta de la puesta en valor del segundo edificio que da hacia la avenida San Juan, donde funcionaba el orfanato. «Dentro de las actividades que se podrían incorporar en ese sector posiblemente haya un jardín maternal», indicó el funcionario. Ese es uno de los reclamos más enfáticos de los vecinos del barrio.

En rigor, la Mesa Comunitaria de Salud y Educación de la comuna 1 presentó hace un año un proyecto en la Legislatura porteña para que se construyan en el lugar un jardín de infantes -para niños de 45 días a 6 años- y la ampliación del Centro de Salud y Acción Comunitaria N° 15, que funciona en San Telmo.

El predio perteneció al Patronato de la Infancia hasta 1978 y mantiene sus inscripciones en la fachada. Luego de que las monjas que dirigían el hogar abandonaran las instalaciones, se expropió y pasó a ser propiedad de la ciudad. Sufrió distintas ocupaciones desde 1984. En 2009 fue cedido al gobierno de España para el desarrollo de un centro cultural, pero nunca se concretó y volvió a ser ocupado. A principios de 2017, el gobierno porteño acordó subsidiar a las familias que lo habitaban para que dejaran el edificio. La orden de desalojo fue firmada por la jueza María Lorena Tula del Moral -a cargo del Juzgado N° 13 en lo Penal, Contravencional y de Faltas- y se concretó el 4 de enero.

El ingreso principal a la nueva sede comunal es por la esquina de Balcarce y Humberto I, a través de una plaza cívica pública que vincula el predio con el barrio, completando un recorrido histórico junto a la iglesia San Pedro Telmo y la Plaza Dorrego. Las dos plantas del edificio, de 1498 metros cuadrados, se vinculan a partir de un gran atrio con una terraza accesible verde y una cubierta vidriada, conectadas por una escalera metálica de gran porte. Se recuperaron 851 metros cuadrados de espacio verde.