Es que por ley, tenía que cerrar y devolver los terrenos al club.  Ocurrió este fin de semana.  Al fin se concretó el cierre tan esperado por los hinchas.

Este domingo a la noche cerró definitivamente  sus puertas , la sucursal de Carrefour de Boedo.  Volverá a tomar posesión de las tierras desde el próximo 1° de julio (como lo estipula la Ley de Reparación Histórica votada en la Legislatura.

Desde 1981, estaba el hipermercado Carrefour, que ya dejó de existir. El CEO local de Carrefour, Rami Baitieh, lo había confirmado diez días atrás, en una reunión que mantuvo con los trabajadores del supermercado. “Tenemos que devolver terrenos antes del 1º de junio. Intentamos encontrar una solución pero no se logró y Carrefour tiene la obligación por la ley de devolver terreno”, había expresado en la suerte de asamblea.

De la felicidad irreprochable de los hinchas del ciclón, están la cuestión de los 170 empleados de la cadena de supermercados aseguraron que la compañía solo les “ofreció” la apertura de retiros voluntarios y que no dieron ninguna garantía de relocalización.

Les “propusieron” a los 170 trabajadores del supermercado una oferta de retiros voluntarios: quienes lo acepten cobrarán la indemnización más un plus del 75 por ciento. En esa misma propuesta, Baitieh agregó que se mantendrán los servicios de la obra social “por lo menos” hasta fin de año. No bien finalizó la reunión, los empleadores explicaron que no hubo ninguna garantía de relocalización ofrecida por parte de Carrefour.

Voceros de la compañía aseguraron que “no habrá despidos” ya que a los trabajadores que no acepten el plan de retiro, se les dará la opción de ser reubicados en otras tiendas de la empresa.

Próximos pasos

 Ahora, el club deberá esperar a que se apruebe en el Palacio Legislativo porteño, un nuevo Código de Rezonificación que habilite a la construcción de un estadio en el barrio. El diseño ya fue presentado a finales de 2018 en la mesa de entrada y en la primera sesión legislativa el legislador de Unidad Ciudadana Leandro Santoro lo presentó en el recinto.

Miles de fanáticos del cuervo festejan cada avance de su sueño, pero la contrapartida es  un grupo de vecinos de Boedo y Parque Chacabuco –algunos, agrupados en Facebook- reclaman que también se oiga su voz: ellos aseguran que una cancha de fútbol generaría una desvalorización de su vivienda (citan el ejemplo del Barrio River) y se preocupan por el cambio de vida que tendrá Boedo.

San Lorenzo sigue avanzando en su misión de volver a Boedo

Beatriz Roccaforte, una vecina del barrio, cuenta que ella  está en contra del estadio en el barrio.

Hay cuestiones que la preocupan. Son las mismas que manifiestan algunos vecinos en redes sociales: la desvalorización de su vivienda y el caos que se generaría un día de partido, más los posibles episodios de violencia.

 Lilian Fadel, vecina y Presidenta de la Asociación Amigos de la Av. La Plata, que también nuclea a comerciantes de la zona. Fadel comenta que vecinos y comerciantes están a favor de la construcción de un polideportivo y de los distintos gimnasios, porque generarían movimiento en el barrio. “Pero el estadio les genera terror”, asegura. “Creen que sus viviendas pueden pasar a valer mucho menos, y que en un día de partido puede haber disturbios que provoquen rotura de vidrieras, más el impacto ambiental”. Para ella, la mayoría de los vecinos no son de San Lorenzo, que ya no queda la gente de antes. Aunque cree que las tierras le pertenecen al club.

Cómo sigue el proceso para volver al barrio

 San Lorenzo,tiene como proyecto,  además del estadio, incluye una biblioteca, un museo, una delegación del Gobierno de la Ciudad, un establecimiento policial, un jardín, una primaria y una secundaria. El club tomará posesión de las tierras el 1° de julio, siempre y cuando abone las dos últimas cuotas de 1 millón de dólares del plan de pagos.

 El club presentó (en noviembre pasado), en la Legislatura Porteña el Proyecto de Rezonificación del predio de avenida La Plata. Es el que, en caso de ser aprobado, le permitirá conseguir las habilitaciones para la construcción del estadio y el resto de las obras. Deberá ser tratado por la Comisión de Planeamiento Urbano, para luego llegar al recinto de votación.