En los últimos 10 años el sistema argentino de trasplante concretó 18.322 trasplante de órganos, 14.452 provenientes de donantes cadavéricos y 3.870 provenientes de donantes vivos

 

 

Hoy  se celebra el «Día Internacional del Trasplante de Órganos y Tejidos”, y

Argentina es un país referente en Latinoamérica en materia de donación y trasplante de órganos. En los últimos 10 años el sistema argentino de trasplante concretó 18.322 trasplante de órganos, 14.452 provenientes de donantes cadavéricos y 3.870 provenientes de donantes vivos. Por otra parte se realizaron 10.966 trasplantes de córneas.

Es de suma importancia crear conciencia en relación a la donación, eliminar todo tipo de barreras.  Tal vez  por falta de información, por desconocimiento o por miedo, muchas veces  impiden que la cultura de la donación crezca y se fortalezca.

El Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI),  arroja el dato que a la fecha, 7591 personas necesitan un trasplante para salvar su vida, en este momento.

En lo que va del año 2019 se llevan realizados 248 trasplantes ; a su vez, 123 personas donaron sus órganos durante los dos primeros meses de este año.

Por cada millón de habitantes sólo el 2.74% son donantes .Para el doctor Andrés Ruf, Coordinador de una Unidad de Hígado y Subjefe del Equipo de Trasplante Hepático,  el sinónimo de la palabra trasplante es VIDA”. Cuando le preguntamos a Ruf el porqué de un día destinado al trasplante, nos respondió:  “probablemente sea un día para llamar la atención sobre que, es el día del trasplante, el día de una actividad que involucra a mucha gente; quienes trabajamos en el trasplante, y, además y por sobre todas las cosas, de personas que sostienen esta actividad por su altruismo, facilitando a aquellos que lo necesitan, prolongar su vida; también involucra a aquellos que al perder a un ser querido, piensan que ´la muerte no se va a llevar TODO”.

Las personas en listas de espera por órganos superan a la oferta de los donantes y esto se transforma en un grave problema. La trasplantología ha avanzado, los límites que contraindicaban el trasplante se han superado aumentando su indicación; esto hace que las listas de espera aumenten; mientras que el número de órganos disponibles no lo hacen en la misma proporción. Esto obliga a quienes estamos en la especialidad a estudiar alternativas que incluyen disminuir la incompatibilidad, evaluar con nuevos criterios la calidad de los órganos que hace un tiempo desechábamos; hoy, los adecuamos para su trasplante; además de usar tecnología nueva para generar órganos.

Esta problemática no sólo ataña a nuestro país, es una la realidad mundial por estos días.

Hay una desproporción entre quienes esperan y el donante; por un lado aumenta, más que antes, la cantidad de pacientes en espera y por otro, la muerte de personas jóvenes y sanas por motivos traumáticos disminuye en todo el mundo por un trabajo incesante en su prevención. La muerte que hoy predomina en el mundo es la de las personas mayores, que son personas con larga evolución de sus enfermedades que afectan la calidad de sus órganos .Los órganos para donación son correspondidos con pacientes de similar edad, por ejemplo los riñones de personas añosas, van para pacientes de iguales características

 Todos se pueden usar ya que la edad no es una limitante; por ejemplo los riñones de personas añosas van para los receptores añosos; en cambio, se recurre al corazón y al pulmón de estos posibles donantes, en menor medida; pero el hígado, el páncreas e los intestinos suelen utilizarse independientemente de la edad.

En nuestro equipo, que se especializa en trasplantes de hígado, hemos tenido donantes mayores de 60-70 años; y se trata de órganos muy nobles. El hígado es un órgano que no envejece.

El trasplante avanza lentamente. Hubo cambios espectaculares en la década del ´80. La inclusión de algunas drogas en los ´90. Algunos nuevos trasplantes en los 2000. A todos estos avances me gustaría verlos junto a una población más comprometida con la donación y a un Estado que participe y se comprometa con la salud de la población y permita que el trasplante que hoy en los papeles es para todos, realmente lo sea.

 

Sería un sueño hecho realidad que la construcción artificial de órganos nos permita que podamos solicitarlos a medida en un banco de tejidos; y que nuestras propias células madres nos permitan disponer de órganos cuando los nuestros fallen. Pero todavía para que esto suceda, hay un largo camino por recorrer, a pesar de ciertas señales que ya se están descifrando.  Lo que sí hay que hacer hincapié, concientizar y educar a la población para que se anime a donar.  Porque “DONAR ES DAR VIDA”..