Con los cambios que hubo en  la  Av. Corrientes, vinieron de la mano los nuevos contenedores “inteligentes”.  Los llaman así porque se abren con una tarjeta magnética.

Estos se encuentran sobre la avenida desde Callao hasta Libertad, son 18 en total, y no tuvieron muy buenas críticas, ya que los cartoneros, con esta nueva medida, no tienen la posibilidad de revisar la basura, por consiguiente, se les achica aún más la posibilidad de llevar el sustento de cada día para sus familias.

El jueves fue la presentación para la prensa de la que participaron el Jefe de Gobierno y empresarios teatrales, y el sábado durante la fiesta de apertura, no estaban los contenedores.  Recién el domingo y les entragaron a los encargados de los edificios las tarjetas.  Para abrir el tacho, primero se presiona un botón y luego se apoya la tarjeta sobre un lector para que se destrabe y al bajar la tapa, se vuelve a trabar.

Estos contenedores se conocen en el mundo como “modelo Easy”.

Pero si bien son más fáciles de utilizar, en este caso y según indicaron fuentes del Gobierno, fueron adaptados para incorporarles un botón y el reconocimiento por tarjeta.

Algunos porteros y encargados de los edificios, aseguran que así se va a evitar que se  metan adentro, saquen toda la basura y quede tirada en la calle, trayendo esto ratas y causando mugre y mal olor.  También se hace por un tema turístico.   Pero lo más importante es que para los encargados, la gente va a seguir abriendo los tachos porque la pobreza se va a ver con o sin esto.

Ante las críticas, desde el  gobierno porteño, respondieron que los materiales reciclables deberán ser entregados en mano a los recuperadores formales.

Es una cuestión de educación, de toda la sociedad, que debemos ponernos en el lugar de otros compatriotas que se ven en la necesidad de revolver la basura para poder comer.

Hay que implementar nuevas formas de cómo saber separar la basura en adelante, también los negocios gastronómicos deberían comenzar a separar la comida que ellos descartan, pero que sirve para que otras personas puedan comer y así todo se tendría que tirar por separado (cartón, vidrio, papel, etc.)

Es sólo una cuestión de educación y buena voluntad de parte de todos para que otros puedan obtener lo que necesitan sin necesidad de “revolver la basura” y también, de paso, educarnos como sociedad para mantener una mejor igiene en las calles.