Me llamo Luna Mora, Luna como la constelación y como todos los caniches del país, Mora porque mi papá quería Morena pero no lo dejaron. Tengo 16 años y nunca tuve vergüenza de hablar en público. Una vez leí que a la gente de mi generación, las únicas guerras o crisis que nos toca vivir son con nosotros mismos,internas y emocionales, por eso me parece importante poder expresar las ideas y conocer las ajenas. Me gusta rimar y mi mamá dice que tengo aires de superioridad.
 

 Teoría del milipilismo y la tinchez

Como sabemos, hoy en día gracias a las redes sociales y al ingenio adolescente, existen nuevos modismos para todo. Desde el “cabió” hasta el “atr”. Las denominaciones «milipili» o «tincho» no son la excepción.

Si no sabes lo que es una milipili o un tincho te sugiero tres razones:

1- O estás muy alejado espiritualmente de sentirte identificado con alguno de estos estereotipos.

2- O sos un tincho.

3- O sos una mili.

Ahora bien, no desesperéis, siempre es más fácil entender una ciencia mediante ejemplos así que se los facilito a continuación.

Milipili: Eterna adolescente. Tiene tatuado un infinito en la muñeca y un ohanna en la nuca. Ama el verano y las caipirinhas, usa ropa de marca y cada vez que come sushi, le saca una foto para Instagram, pero del arroz con atún nadie se entera. Utiliza al menos 5 emojis seguidos en cada mensaje de WhatsApp, sube selfies y frases del Indio Solari a las historias de Snapchat. Se autodenomina histérica, celosa y un poco loca. No conoce las fotos sin filtros y está enamorada de Maluma. Le encanta generar peleas. No se relaciona con lesbianas por miedo a que se enamoren de ella y necesita a su novio todo el tiempo. Este espécimen está fuertemente relacionado con su versión masculina.

Tincho: Juega al rugby o al futbol, tiene los abdominales marcados y llama «bro» a todos sus amigos. Le encanta tratar de vírgenes a las personas, de esta forma alimenta su ego infinito. Ama la joda y el alcohol. No se va del gimnasio sin sacarse una foto primero. Les dice «te amo» a sus amigos, pero agrega un «hermano» o un «amigazo» al final así evita la disminución de su masculinidad. No sabe la diferencia entre «a ver» y «haber», es manipulador y susceptible.

Ambos especímenes utilizan constantemente las palabras «literal» «real» o «totalmente», tienen iPhones exageradamente grandes, usan zapatillas Adidas SuperStar, retwittean al cosito de la pizza y su nivel de autoestima es debatible, puede que sea muy bajo, por eso la necesidad de publicar su idea de vida perfecta y así lograr una aceptación ajena, o quizás es tan alto que al final del día son los únicos que la pasan bien en estos tiempos, no tienen crisis existenciales y sus únicas desgracias se deben a que pili le contó a mili algo que tincho le dijo de santi, entonces tincho se enojó y ya no le habla a mili, que pobre no tenía nada que ver pero es amiga de pili, así que no puede hacer nada, porque está en ese círculo inquebrantable, y esa realidad es la única que conoce. Necesita aceptación, necesita sentirse cool y estar rodeada de gente que piense como ella. Necesita ignorar la realidad para pasarla bien, por eso hace como que acá no pasó no nada, sus amigas probablemente le caen mal y no tiene a alguien con quien hablar honestamente.

Por eso creo que es preferible estar bien afuera del frasco y no caer en ese cliché adolescente, tener convicciones y defender lo que crees correcto, tener amigos que te quieran por lo que sos y no sacarle otra foto más a las gotas que caen por la ventanilla del auto para adjuntar un «al mal tiempo buena cara :)», ya tenemos demasiadas, no necesitamos más.