Cientos de miles de personas se movilizaron en la Capital en rechazo del proyecto que analiza el Congreso; en defensa del niño y la mujer, la protesta se replicó en otras ciudades

Como ocurrió dos meses atrás, otra vez decenas de miles de personas se congregaron en distintos puntos del país para reforzar su postura en contra de la despenalización del aborto. El corazón del reclamo estuvo en los alrededores del Congreso de la Nación y a lo largo de la Avenida de Mayo. «Salvemos las dos vidas» fue la frase que repitieron los presentes.

Diagramada por las organizaciones Marcha por la Vida y +VIDA, la convocatoria se hizo a través de las redes sociales «en defensa de la vida de la madre y del hijo prenacido».

Un grupo de personas partió con una bandera argentina de unos 100 metros de largo. En el cruce de Avenida de Mayo y Chacabuco se encontraron con más niños, jóvenes y adultos que llevaban pañuelos celestes (la insignia de quienes están en contra de la despenalización, por oposición al pañuelo verde de quienes la promueven) y se prepararon para iniciar la marcha.

Un cántico que retumbaba entre los viejos edificios de la avenida, que le decía «sí a la vida, no al aborto», se dispersó entre la multitud para dar el puntapié del recorrido. A medida que la columna avanzaba, más personas se sumaban de todos lados estaban caminando, guiados por un cartel escrito a mano en el que se leía que «adoptar es la mejor opción».

Los pañuelos celestes y las banderas argentinas predominaron en la movilización, a la que concurrieron familias y diversas organizaciones católicas.

El acto

Poco después de las 16, el grueso de los manifestantes llegó al Congreso. A la cabeza estaba «Alma», la maqueta a escala de un bebé de unas 12 semanas de gestación que se convirtió en algo así como el ícono de la Marcha de la Vida. Un rato antes, desde un escenario que se había montado de espaldas a la avenida Entre Ríos sonaban grupos musicales.

Entre los locutores de la marcha estuvo Sara Winter, una mujer brasileña que contó su experiencia cuando tuvo que abortar y que la replicará mañana cuando atestigüe en comisión en el Congreso. Como la anterior vez, una decena de médicos se refirió a su posición en contra de la despenalización y un grupo de docentes, de escuelas públicas y privadas, se comprometió «a defender la vida desde la concepción». La intervención de los expositores finalizó con cerrados aplausos.

Luego de cantar el himno nacional, la periodista y excandidata a diputada por Santa Fe Amalia Granata leyó un petitorio para exigir la defensa de la vida desde la concepción y pedir la derogación del permiso de aborto en situaciones extremas o excepcionales que rige en nueve provincias. La mujer estuvo rodeada de profesionales de la medicina, docentes, integrantes de credos religiosos y acompañada por la cocinera Maru Botana, y los periodistas Gastón Recondo y Rolando Hanglin, entre otros. La marcha se efectuó cuando faltan dos semanas para que concluyan las audiencias sobre la despenalización del aborto en la Cámara de Diputados y se avance con la votación en el recinto. Por ahora, el resultado es incierto.

Al finalizar la movilización, Alejandro Geyer, de la organización Marcha por la Vida Argentina, opinó: «Que haya habido más de tres millones de personas en contra del proyecto de ley va a pesar entre los legisladores».