Frente a las puertas del palacio legislativo, se concentraron estudiantes, científicos y gremios docentes, por el ajuste previsto para el 2017.El gobierno nacional envió al parlamento una reducción del 32% destinado a estas areas.

Hubo numerosa  presencia de las federaciones estudiantiles (FUBA, FULP, FUC) centros de estudiantes, gremios docentes (CONADU y CONADU Histórica) además de científicos auto convocados y docentes universitarios.

El reclamo es además, que la mayoría se manifestaba con carteles asegurando que quieren trabajar en ciencia para y por la Argentina y solo hacer posgrados en el exterior para perfeccionarse pero no irse del país.

Ya se conoció en otras épocas  la llamada ‘fuga de cerebros’  y el trabajo realizado por el gobierno kirchnerista para repatriar a aquellos científicos muy capacitados que debieron abandonar el país a fines de los 90, se vería frustrado por estas iniciativas que apuntan al achique de la actividad.

El recorte significará menos becarios, menos investigadores, salarios más bajos, menor cantidad y monto de subsidios, y desactivación de proyectos en muchos casos que apoyan a la industria en la expansión hacia un alto nivel de competencia a nivel internacional.

El director del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (IFIBYNE), Alberto Kornblihtt, denunció que el gobierno  pretende cerrar programas nacionales de tecnología para abrir las importaciones. En ese caso, muchos jóvenes investigadores se irían o no tendrían campo de desarrollo en el país, ante el recorte del más del 32%o en áreas del Ministerio de Ciencia y Técnica.

Ante la propuesta de un aumento de 1.100 millones de pesos para el INTA, la Comisión Nacional de Energía Atómica y para todo el Ministerio de Ciencia, debido a las fuertes protestas que ocasionó el conocimiento del recorte, para los científicos  es absolutamente insuficiente y estiman que hace falta que se aporten 3 mil millones de pesos, solo para estar al mismo nivel de este año.

Una fuerte contradicción se manifiesta en el proclamado slogan de “pobreza cero” enunciado repetidamente por el gobierno de Macri en comparación con este brutal ajuste en  ciencia y tecnología. Un país no es viable a futuro sin el desarrollo de especialidades  para que las generaciones futuras tengan trabajos de calidad y haya una alimentación de otrs industris anexas a estos avances.