El éxito electoral de la alianza entre Horacio Rodríguez Larreta y Elisa Carrió no oculta tensiones internas bajo el paraguas del oficialismo.

Por un lado, Rodríguez Larreta descarta que Lilita se envalentone después del 22 de octubre y anuncie una eventual candidatura en la ciudad de Buenos Aires. No lo piensan así él ni nadie en el gobierno porteño. Para demostrar que no hay resquemores, cerca de Larreta confirman que ambos harán juntos varias actividades de la campaña porteña en el mes que resta hasta las legislativas. «Además de trabajar, se ríen mucho juntos», cuenta un colaborador estrecho del jefe de gobierno para disipar cualquier tensión.

De todos modos, cerca de la diputada y fundadora de ARI llamaron la atención algunas «omisiones». En uno de los spots publicitarios de la campaña nacional, que se emitió en la reunión de Parque Norte el viernes pasado, la imagen de Carrió resultó apenas visible, y en su lugar apareció Lucila Lehman, tercera candidata a diputada nacional por Cambiemos en Santa Fe. «No creemos que sea casualidad», afirmaron cerca de la diputada de la CC-ARI.

«Le quiero decir a Jaime (Durán Barba) que Cambiemos no es sólo amarillo. Está la UCR, está la Coalición Cívica», aclaró la secretaria general de la CC-ARI, Maricel Etchecoin. La intervención de Etchecoin fue luego de que el consultor ecuatoriano, que está enemistado con Carrió, dijo en el mismo ámbito que el futuro «triunfo [será] de la gente, más allá de los nombres de los dirigentes» en las elecciones de octubre.

Desde el entorno de la diputada, que fue una de las arquitectas de la coalición Cambiemos, salieron presurosos a desmentir que Lilita esté pensando en una candidatura para 2019.

«No va a ser candidata a nada, está muy contenta con el rol que ocupa y la importancia que le da el Gobierno. Además está en un idilio con Rodríguez Larreta, pero estas cosas hacen pensar que quieren que el triunfo de octubre sea del Gobierno y de nadie más», reflexionaron cerca de la «estrella» de las elecciones primarias de agosto, cuando superó el 50% de adhesión.

En el oficialismo puro, en cambio, ya se entusiasman con lo que podría suceder dentro de dos años. «El clima general es favorable. Y lo más probable es que, si todo sale bien en octubre, Mauricio, Horacio y María Eugenia [Vidal] vayan por sus reelecciones en 2019», contaron cerca de Rodríguez Larreta, que, confiado en un triunfo inminente, volverá a verse esta semana con Carrió, esa aliada siempre incómoda que también está cerca de su reivindicación en las urnas.