Tuvo 163 votos a favor, ninguno en contra y ocho abstenciones, la Cámara de Diputados sancionó la llamada ley de talles, que ya había sido aprobada por el Senado.

Esta nueva norma deberá reglamentarse dentro de los próximos seis meses y promueve un sistema unificador en esta delicada materia.

Entrará con ella en vigencia el Sistema Único Normalizado de Identificación de Talles de Indumentaria ( Suniti), que consiste en una tabla basada en el estudio antropométrico que desde 2014 lleva adelante el Instituto Nacional de Tecnología Industrial INTI) y que se actualizará cada década. Por ahora, no hay obligatoriedad de contar con todos los talles en un negocio.

Se trata de llevar a cabo un trabajo en conjunto, para que nadie se vea perjudicado.  La ley contempla un rango que va entre deis y ocho talles estandarizados correspondientes a cuerpos “reales”.  No estarían las prendas que no se consideren masivas

Con respecto a nuestro país, la campaña con el slogan “El talle único no es el único talle”,  ya lleva un tiempo

En el sitio web se actualiza la información sobre las marcas que ofrecen amplio rango de talles y facilita su ubicación con un buscador: Son siete marcas con presencia nacional y 63 marcas y emprendimientos locales con 1155 puntos de venta en el país.

La llegada de la ley es la respuesta a una necesidad impostergable: una encuesta de 2018 arroja que el 70% de los argentinos tiene problemas para conseguir ropa de su medida.

Debemos revisar el peligro de instalar la idea del cuerpo perfecto, y trasmitir los buenos hábitos alimentarios, sobre todo en el universo joven.  Debemos revisar los peligros de instalar aspiraciones inalcanzables.

¿Qué está bien? ¿Qué es lo deseable? Imponer modelos no sirve y genera mucha frustración cuando no se consigue ropa para personas reales y la elección se ve condicionada por patrones de belleza impuestos desde el marketing y la publicidad. Es también importante establecer una tabla de medidas que estandarice los talles: no puede ser que un pantalón sea 36 en un negocio y 40 en otro. La uniformidad en este tema es importante y simplificadora.

Celebramos que se legisle para garantizar la libertad de elegir qué ponerse.